Aguas Arriba Lodge

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NUESTRA HISTORIA

Somos Ivor y Pato, Patricia García…

Nos conocimos en nuestra segunda etapa de la vida, con hijos adolescentes con muchas ganas de compartir y pasar tiempo en familia…

Con ellos descubrimos lugares increíbles en nuestra Patagonia en cada uno de nuestros viajes.

Teníamos muchas ganas de tener un proyecto juntos y empezamos a buscar el lugar para poder hacerlo…

“–Pato, paisajista, counselor humanística, enamorada de la naturaleza, los árboles, la montaña, las personas…. Trabajó 20 años diseñando y construyendo jardines–.”

“–Ivor, ingeniero, le encanta el deporte y la vida al aire libre, preparado para descubrir lugares y nuevas aventuras, trabajó 30 años en compañías petroleras… Ahora era el momento de un cambio–.”

Visitamos lagos, montañas, ciudades, pueblos y después de recorrer la Patagonia argentina y chilena, llegamos en uno de nuestros viajes a El Chaltén en el año 1999…

“–Una foto del Fitz Roy en un amanecer había llamado la atención de Pato por allá en los 80´s, y se le había grabado en el alma, quedando pendiente conocerlo hasta este momento–.”

En El Chaltén, hicimos el primer contacto con la magia… con su historia y su gente linda… que ama sus senderos, sus montañas, nos emocionaron. Pioneros que dejaron todo para venir a establecerce en este rinconcito alejado de todo.

Tantos relatos de los primeros montañistas italianos y franceses tratando de vencer a estas montañas llegando a su cumbre, el Cerro Torre y el Fitz Roy que nos dejaban sin aliento… Las crónicas del mismo capitán Fitz Roy con Charles Darwin en su viaje por la zona y más tarde de nuestro perito Fransisco Moreno, recorriendo sus valles, sus ríos de agua blanca para descubrir los glaciares gigantes que esconde este corazón de la patagonia, todo esto era una invitacion a viajar en el tiempo, a sorprendernos con sus hazañas.

Al otro día recorrimos el camino del Rio de las Vueltas que se había abierto paso en el año 1995, con las rocas, piedras y árboles tumbados en su recorrido aún.

Y llegamos al Lago del Desierto y nos sorprendió, el verde del bosque, los glaciares colgantes… y nos fuimos caminando por un sendero, y descubrimos las vistas de la cara Norte del Fitz Roy reflejado en el agua, poco conocido hasta el momento, el bosque puro de lengas, coihues y ñires, liquenes, cascadas de agua fresca y pura, el lago de agua transparente que parece sacado de un cuento… Y entre destellos mágicos de luz con las gotas de agua iluminadas por el sol colgando de las hojas de los árboles y el olor a tierra mojada y pura de los musgos en el suelo nos dimos cuenta, de que ese era el lugar y nos estaba invitando a quedarnos…

Tuvimos la oportunidad de comprar un campo a orillas del lago, que solo se podía acceder en lancha, y ahí si, entre lágrimas de emoción y alegría comenzamos con la difícil aventura de construir Aguas Arriba Lodge.

Teníamos muy en claro que queríamos cuidar el lugar, esa era nuestra mayor premisa, a pesar de lo remoto, queríamos proyectar un emprendimiento sustentable y dedicarnos a la conservación de todo lo que nos rodeaba.

Nos recomendaron un arquitecto, que se especializaba en casas de montaña, de la ciudad de Bariloche, Tiburcio Begue. Fue maravilloso porque interpretó lo que buscábamos en la primer charla.

Queríamos lograr una arquitectura sencilla, que se camuflara con el paisaje, una construcción tradicional de montaña y bosque que no desentonara con el entorno.

De muy pocas habitaciones porque queríamos lograr que nuestros huéspedes se sintieran como amigos en su casa.
Utilizar materiales nobles, madera de cipres, piedras traídas de la playa, techos negros que reflejaran el cielo y mucho vidrio para poder disfrutar del adentro afuera y donde también se reflejaran las montañas, el glaciar y el lago.

Fueron 4 años de obra, viviendo en el campamento. No queríamos dejar huella, todo era muy difícil, 2500 viajes de lancha para traer los materiales, equipamiento…, cuidando al personal que vivía con nosotros, frío, lluvia, nieve, viento.
Elegimos el lugar con mucho cuidado, lo pensamos, lo sentimos, de donde venían los vientos más fuertes, donde estábamos más protegidos, por donde pasaba el agua que venía de la montaña… donde nos daba más el sol para ahorrar energía y así nació Aguas Arriba Lodge.

Fueron solo 5 habitaciones cómodas, con ventanales al lago, al glaciar y al Fitz Roy, tanto como para que pueda venir una familia o un grupo de amigos, o matrimonios…
Comida casera, simples, saludables… la chimenea prendida con nuestros huéspedes reunidos a su alrededor, contando sus viajes, anécdotas, mostrando fotos, tomando un vino patagónico, escuchando música o tocando la guitarra…

Descubrimos caminatas mágicas para que puedan encontrarse con la naturaleza, sendas con muy poca gente, rincones secretos maravillosos para aquellos que pueden mirar y disfrutar y travesías exigentes para los más aventureros…

Todo pensado para nuestros huéspedes, para todas aquellos que hoy nos eligen y año tras año, después de haber viajado por todas partes del mundo, de visitar los mejores hoteles, vienen a Aguas Arriba Lodge a descubrir una nueva experiencia…

Relajado y simple, porque los protagonistas son nuestros huéspedes…

Ya hace 10 años que estamos en el lago y nos da mucho placer recibirlos, todos los que ya nos conocen saben lo mucho que nos gusta compartir momentos, caminatas, salir a pescar o simplemente escucharlos y disfrutarlos.

Nos llena de alegría poder compartir nuestra casa.

Aguas Arriba Lodge
Muchas gracias!!!

Ivor y Pato

LA NACIÓN – LUGARES

Con hijos grandes y 19 nietos, cumplieron su sueño de tener una casa en Lago del Desierto…